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Los niños y los deportes

Es de suma importancia que los jovenes realicen ejercicios físicos, pero parece ser un conflicto muy constante para las madres dejar que sus hijos se desenvuelvan en un deporte por no conocer la edad necesaria para que dejen de ver la actividad como un juego y que se enfoquen en verla como un deporte.

Tan importante es que hagan actividad física, ejercicio físico, que muchos padres buscan poco a poco incluir a sus niños en deportes que le parezcan entretenidas debido a que esto desarrolla, no solo su apartado físico, sino también su desarrollo social, intelectual, visual, coordinativo, entre algunas otras habilidades que puede desarrollar practicando las distintas disciplinas.

Entonces, ¿Cuál es la edad recomendada para que mi hijo practique un deporte?

Según las investigaciones, el niño puede practicar deporte desde los 6 años en adelante. Hoy en día existen academias dirigidas con grandes profesionales para estas edades. Pero el objetivo debe ser desarrollarse mediante el movimiento en entornos estructurados y no estructurados para jugar, no para competir.

¡Por ende!

Es a partir de los 11-12 años (depende del nivel madurativo) cuando se puede ser algo más estricto en el entrenamiento del deporte con sus reglas, tácticas, estrategias, sin perder la diversión.

¿Cuáles son los beneficios de qué un niño practique un deporte?

Justo en los inicios, consiste más en divertirse, socializarse, hacer amigos y debe haber retos y desafíos que provoquen mejoras de la autoestima y de la percepción de la competencia personal, además de todo lo relacionado con el desarrollo motor y físico.

A partir de los 10-12 años también hay valores como la disciplina, la exigencia, la cultura del error, ganar y perder como parte del deporte, respeto a las normas y al rival, pertenencia a un grupo, sentimiento de pertenencia, etc.

¿Se puede aprender algún deporte profesionalmente desde la adolescencia?

Es la mejor época, es la edad en la que empiezan a “desligarse” de sus padres y empiezan a “crear” un grupo de amigos “eternos” que suele coincidir con sus equipos deportivos o clases escolares. Se empiezan a sentir competentes, creativos, con confianza… En definitiva, disfrutan. El problema puede ser si las expectativas es ser Ronaldo o Rafa Nadal y entonces abandonan por falta de confianza y por no sentirse buenos o protagonistas.

Otro problema que suele ocurrir en la adolescencia es que los que muestran alto nivel en un deporte y empiezan a dedicar muchas horas al mismo, pueden dejar en segundo plano los estudios y esto no debe ocurrir. Ambos son fundamentales, la educación y su desarrollo deportivo.

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